Este baúl, usado para los viajes de retorno durante la emigración gallega, tenía las marcas típicas de uso tal como golpes, manchas, cueros desgastados, papel pintado deformado. El reto de este trabajo fue la variedad de materiales a tratar ya que se necesitó una limpieza diferente para cada uno de ellos. Se asentó el papel pintado levantado dando mejorando el interior del baúl y se trataron los elementos metálicos contra la oxidación. Finalmente el conjunto quedó protegido por capas protectoras específicas.









