Este diploma histórico se encontraba en un estado de oxidación significativo así como arrugado, rasgado y en varias piezas. Después de la limpieza en seco, se sumergió la pieza en un baño alcalino para estabilizar el papel y limparlo. Durante el secado, se eliminaron la deformaciones y se recuperó la flexibilidad natural del soporte. Se trataron los rasgados por el recto y el anverso para después adherir las diferentes piezas. Se remató la intervención practicando unos injertos con papel teñido para recuperar la integridad del documento.











